¡No existen las verdades absolutas sobre lo que funciona y lo que no! .. y un poquito de Ibex


Es por todos sabido que no es lo mismo una subida de una acción de 1 euro a 2, que de 100 a 101. En el primer caso se duplica la cotización, es decir sube un 100%, y en el segundo, que igualmente sube un euro, únicamente se obtiene una rentabilidad de un 1%, diferencia evidentemente sustancial.

Por tanto, parece lógico considerar por defecto que debemos analizar los gráficos en escala logarítmica. En escala logarítmica los gráficos se construyen teniendo en cuenta las variaciones porcentuales. Cuanto mayor sea la escala temporal o el plazo en el que analizamos el activo tiene más sentido utilizar la escala logarítmica, pero no por ello desterraría la escala aritmética ni consideraría una herejía el utilizarla. De hecho, yo personalmente utilizo la escala logarítmica y podría decir que con el rabillo del ojo vigilo la aritmética.

He leído o escuchado en muchas ocasiones que la escala aritmética no debe de ser utilizada, lo que a mi juicio y en base a mi experiencia es un error, es perder información aunque sea diferente, porque en numerosas ocasiones me ubica en el mercado y me aporta valiosas pistas sobre lo que puedo esperar de él. Lo mismo podría decirse de los gráficos con dividendos o sin dividendos incluidos. Evidentemente aportan diferente información sobre el pasado, pero no marginaría a ninguno de los dos y en ningún caso diría que no debe ser utilizado.

Lo que quiero resaltar es que, como inversores, en bolsa no debemos dar por cierto ni por falso nada que no comprobemos por nosotros mismos, ni sobre este asunto, ni sobre lo bien o mal que funciona determinado indicador o lo que sea, debemos reflexionar y obtener nuestras propias conclusiones. Cada vez que tomamos una posición debemos ser responsables de nuestras propias decisiones y lo más importante, más allá del asunto en concreto, de la diferente información que me aporta una escala u otra, o la información que me aporta una acción con ajuste de dividendos o un índice Total Return que los incorpora, lo más importante, es saber dónde nos encontramos y que podemos esperar del futuro. Eso es siempre lo que más nos interesa, ¿qué podemos esperar del futuro con la información que tenemos del pasado?, saber dónde estamos, ubicarnos para estar sincronizados con el mercado, porque de eso se trata, no de imponer nuestra razón, sino de estar en sintonía.

A corto plazo son muchos los ejemplos de gráficos en escala aritmética en los que encuentro patrones en los que se dan proporcionalidades en extensiones o proyecciones de ondas. ¿Por qué desechar esa información? Esos gráficos de corto plazo son los que a su vez forman los movimientos más amplios, por lo que no es del todo ilógico que incluso a plazos más largos podamos enmarcar los movimientos en escala aritmética. Insisto, lo más lógico es la escala logarítmica, pero no cerremos los ojos a una posible información porque nadie nos lo diga, porque ningún analista o experto nos lo diga. Comprueben por ustedes mismo lo que funciona o lo que no, no den nada por cierto ni por falso. En bolsa no existen las verdades absolutas, porque por lo general nadie conoce el futuro, y precisamente de eso es de lo que trata la bolsa, de expectativas, de detectar tendencias y aprovecharlas, de probabilidades, de saber colocar stops, de saber la madurez en la que se encuentra el ciclo económico y bursátil, de, como antes decía, saber dónde estamos, de encajar las piezas.

Esta misma mañana analizaba un gráfico de una compañía mexicana, Grupo Lala. Esta compañía desarrolla desde 2016 una tendencia bajista en la que podemos identificar dos grandes tramos a la baja idénticos, curiosamente en escala aritmética. Un primer tramo de bajada de 20.84 pesos y un segundo de 20,96, prácticamente idénticos en variación absoluta y no en porcentaje. En porcentaje el primero es de -43% y el segundo de -56% aproximadamente, luego sus movimientos previos me dicen que hasta ahora se está comportando a razón de variaciones absolutas, luego lo más probable es que siga haciéndolo en el futuro ¿Es casualidad? No lo sé. ¿Es valiosa esta información? A mi juicio sí, como lo es el hecho de que haya encontrado freno su cotización en el 38,2% de Fibonacci del tramo bajista originado desde los 37 pesos, que es el entorno resistivo que debe de superar para alejar sus riesgos bajistas y abrir la puerta a una mayor recuperación. 


Gráfico diario Escala aritmética



Pueden ver a plazos más largos lo que ya mostré en enero en un análisis del Ibex 35 con Dividendos en escala aritmética, y hablamos en este caso de movimientos de varios años.

A simple vista podemos deducir que nos encontramos en una situación similar a la vista entre los años 2009 y 2012, de hecho, hasta el momento parece un calco, más desarrollada la estructura correctiva de los últimos años, pero un calco.

10.303 puntos de subida desde los mínimos de 2009 hasta primeros de 2010, prácticamente los mismos que desde los mínimos de 2016 hasta los máximos marcados a mediados de 2017. Posteriormente una corrección del 61,8% en ambos casos con prácticamente los mismos puntos de caída, unos 6.200, y todo apunta a que aún podríamos asistir a un rebote bastante más amplio que no descartaría que fuera incluso a máximos históricos, sobre todo una vez que ha superado el entorno resistivo de los 25.400/25.700 puntos. 

Ibex Dividendos semanal escala aritmética

¿No dirán que no es llamativo que la totalidad de los dos últimos grandes movimientos bajistas que señalo en rojo en el gráfico semanal adjunto difieran únicamente en 2 puntos? 9.398 puntos de caída desde primeros de 2010 hasta mediados de 2012, por 9.400 puntos desde mediados de 2015 a 2016. 


En escala logarítmica detectamos muchos más patrones en los que enmarcar la curva de precio, veamos uno. Vayamos a la evolución del Ibex 35, en este caso sin dividendos desde la zona de los 11.185 puntos. 
Ibex 35 diario escala logarítmica 


A mi modo de ver la estructura de las caídas, hemos asistido a un doble proceso correctivo prácticamente idéntico, en este caso en variación porcentual, un 16,7% cada uno de ellos. ¿Casualidad?, ¿quién sabe?

Cabe resaltar que sí trazamos los retrocesos clásicos de Fibonacci desde los 11.185 hasta mínimos, ha encontrado freno prácticamente en el entorno del 38,2%, los 9.400 puntos, que es lo que debe de superar para alejar los riesgos bajistas y abrir la puerta a más subidas. 




Hay muchísimos ejemplos ocultos en los gráficos en los que podemos enmarcar los movimientos del mismo modo que lo hacemos en un canal o en una formación triangular, en distintas proporciones de ondas, bien sea en proyecciones, o extensiones de movimientos que nos aportan información de donde estamos.
 

En cualquier caso, no es necesario volverse loco buscando patrones, precios objetivos o resistencias y soportes teóricos, puede ser incluso contraproducente. Todo se puede hacer mucho más sencillo, tan solo con el precio, preguntándonos quién tiene el mando, ¿compradores o vendedores?, es una cuestión de fuerzas, pero sí quiero insistir en el propósito de este artículo, ¡No existen las verdades absolutas sobre lo que funciona y lo que no! ¡Compruébenlo por ustedes mismos!

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