Cuando el crash concluya podríamos ver una espectacular subida hacia los años 40. No sería algo que no haya sucedido ya



Que entremos o no en una recesión global va a depender en buena medida del paso de los días, del tiempo que perdure el confinamiento cada vez más extendido por el globo. Van a ser cada vez más países los que se van a sumar al ‘quédate en casa’. Mientras estemos en esta situación de excepcionalidad seguiremos en shock de oferta, con la cadena de producción rota, y a su vez en shock de demanda, con empresas y consumidores paralizados esperando luz al final del túnel.

La demanda tiene un claro aliado en los Bancos Centrales, que, si algo aprendieron en el 2008, especialmente el BCE, es que tienen que ser ágiles en situaciones de excepcionalidad. No fue hasta el 26 de julio de 2012 cuando el expresidente Mario Draghi, en plena crisis de deuda soberana y con la prima de riesgo española superando los 600 puntos básicos, cuando proclamó el famoso ‘whatever it takes’, ‘haré todo lo que sea necesario, y créanme que será suficiente, para preservar el euro’. A partir de ese momento las bolsas europeas lograron retomar el pulso y por fin dar forma a un trabajoso suelo desde los mínimos de 2009. 


Dax 30 Alemán Mensual



La Fed ha vuelto a salir a bailar sacando su artillería, vuelve a marcar el paso y la mayoría de Bancos Centrales de forma concertada siguen el ritmo sin querer quedarse atrás, han sacado sus bazokas para tratar de garantizar la liquidez del sistema y financiar medidas extraordinarias de gasto público. El BCE no ha esperado a lanzar lo que podría ser la segunda versión del ‘Whatever it takes’, pero lamentablemente, en la actual situación estas medidas de artillería no sirven para solventar el shock de oferta. Con la sala de máquinas parada no hay recuperación, no hay salida en V posible. No obstante, y a pesar de todo, seamos optimistas. 


Pongámonos en situación 
 
Ya en los últimos meses, sobre todo a finales de 2018, sonaban tambores de agotamiento del ciclo, se detectaban signos de desaceleración, el mundo inversor no perdía de vista el aplanamiento y la inversión de la curva de tipos en EEUU como antesala de una recesión. Era cuestión de tiempo que el ciclo bursátil alcista originado en los mínimos de 2009 se agotara. De hecho, el Dow Jones se ha quedado a un escaso 5% de los 31.000 puntos, el objetivo que he venido señalando en reiteradas ocasiones para toda la subida.


Dow Jones Mensual Techo 2020
 
Aunque sí por las formas, no debe de extrañarnos la formación de un techo, un merecido descanso para Wall Street después de superar con creces la dura crisis financiera que tambaleó los cimientos del mundo hace ya más de 10 años. El hecho de que se haya adelantado este techo puede tener incluso alguna ventaja, por extraer algo positivo en una situación tan crítica, si es que se me permite. Sin el cisne negro del Covid-19 estas medidas extraordinarias de los Bancos Centrales a buen seguro que no hubieran tenido lugar. Cuando hubiera tomado cuerpo el techo del mercado, no creo que hubiera sido más allá de los próximos 12 meses, la purga de los excesos de los últimos años en forma de deuda pública probablemente hubiera sido lenta, mucho más lenta. Sí tenemos la dicha de que la ciencia logre encontrar una pronta solución para el Covid-19, algo que todos ansiamos para no perder más vidas, también a buen seguro que la economía se pondrá a toda máquina con el apoyo masivo de los Bancos Centrales. La purga de los excesos se pospondría y sería una nueva patada hacia adelante, otra más. Arrastraríamos los problemas de los que ya prácticamente nadie se acuerda y podríamos tener la tan aclamada recuperación en V. La sala de máquinas volvería a rugir y la subida explosiva de las cotizaciones estaría servida. El Estado con la ayuda de los Bancos Centrales tiraría de la demanda, algo que ya pagaremos, de eso no os quepa duda, pero el ánimo inversor se recuperaría con vigor.

A decir verdad, soy optimista por naturaleza y confío en que así será, pero bien es cierto que es más una esperanza de que toda esta pesadilla de ciencia ficción se resuelva pronto que algo que pueda razonar. Ahora más que nunca en los últimos años el tiempo es oro en términos bursátiles, económicos y sobre todo personales. Después de la durísima crisis de 2008 no nos merecemos algo así, o quizás sí, no lo sé, pero es lo que hay y hay que afrontarlo en todas las vertientes de la mejor manera posible, siendo responsables.

Vayamos a los gráficos 

 
La semana pasada hacía referencia a que las potentes caídas bursátiles que estamos sufriendo nos trasladan a los años 1937 y 1987 en virtud de la estructura de la curva de cotizaciones de los casi últimos 100 años.

En 1937 el Dow Jones Industriales retrocedía un 50% y un 61,8% de retroceso del movimiento previo. 


Corrección Año 1937 Dow Jones Mensual. -50%


En 1987 el Dow Jones Industriales retrocedía un 41% y un 50% de retroceso del movimiento previo. 


Corrección Año 1987 Dow Jones Mensual. -41%.


En la actual caída, de máximo a mínimo, ya retrocede un 36% y se aproxima al 50% de retroceso de todo el movimiento alcista originado en los mínimos de 2009 desde los 6.469 puntos. Por tanto, estamos ante unas cifras que ya se aproximan al crash del 87 en apenas 26 sesiones.


Corrección Año 2020 Dow Jones Mensual

 Con todo, a pesar de los elevados registros de volatilidad en términos de VIX, no vistos desde el 2008, no se percibe aún un sentimiento de pánico extremo en el mercado y los movimientos parecen en cierto modo controlados y acomodados en tan alta volatilidad. 

Futuro Continuo VIX. Gráfico Diario

Sirva de ejemplo los canales que en gráfico horario y escala aritmética vienen definiendo los principales índices estadounidenses, lo que refuerza un escenario en el que aún no habríamos visto lo peor y eventuales rebotes serán probablemente vulnerables. Sigue pareciendo muy poco probable que los mercados hayan descontado ya la totalidad de las consecuencias económicas con las últimas y verticales caídas. El cisne negro llamado Covid-19 sigue al mando de las ventas. 

Dow Jones 60 minutos. Escala aritmética.

S&P 60 minutos. Escala aritmética

Nasdaq 100 60 minutos. Escala aritmética
 

Saquemos los prismáticos de muy largo plazo


Pues bien, vamos a lo grueso. En los últimos 90 años, desde el fin del gran crash del 29 se originó un superciclo alcista que aún perdura. Hemos asistido a dos grandísimos tramos alcistas de aproximadamente 33 años cada uno (trazo azul), desde mediados de 1932 hasta primeros de 1966 y desde finales de 1974 hasta el fatídico 2007. Pueden ver como su revalorización en % es prácticamente idéntica, superior al 2.300%, nada más y nada menos, del mismo modo que se encuentran ocultas muchas similitudes estructurales y relaciones de Fibonacci por el camino que darían para otro análisis mucho más pormenorizado. A buen seguro muchos se sorprenderían, sobre todo aquellos que cuestionan el análisis técnico. 


Superciclo Dow Jones Mensual


Entre ambos tramos alcistas dos grandes correcciones, la de 1966 que fue una formación triangular expansiva que consumió bastante tiempo, de aproximadamente un 43%, y la de 2008, que fue más rápida, violenta y profunda, aproximadamente un 54% de caída. Si se fijan las correcciones que más se asemejan en profundidad son las citadas de 1937 y 1987, ondas B, como la que estaríamos viviendo ahora tras una onda A ya completada entre 2009 y 2020. Es propio de ondas B que puedan ser muy verticales y profundas, pudiéndose llevar por delante gran parte del movimiento alcista previo.

¿Qué viene ahora?

Pues una vez que concluya esta corrección estaría formada la onda B de un tercer gran tramo alcista que, por qué no, podría prolongarse desde el 2009 hacia los años 40 en una gran onda C, con sus subdivisiones, si atendemos a los movimientos anteriores. No les voy a decir el objetivo de subida proyectando desde los mínimos de 2009 un 2.300%, se lo dejo para ustedes, tampoco creo que sea relevante. Ya sería mucho que volviera a repetirse otro tramo similar en dimensiones, de hecho, no me lo planteo ni lo espero, pero no sería algo excepcional ni algo que no hubiera sucedido ya. Lo que si espero son importantes subidas, al menos en primera instancia una extensión de Fibonacci del 161,8% sobre los máximos marcados este año desde los mínimos de 2009, un objetivo mínimo sobre los 43.800 puntos. Posiblemente cuando concluya esta dura fase bajista estaremos ante la última gran subida de todo el tramo originado desde los mínimos del crash de 1929. El próximo crash del 29 todavía puede esperar unos años.

Por tanto, veamos esta crisis como una gran oportunidad, y la liquidez como un gran tesoro para tomar posiciones cuando llegue el momento, cuando tengamos evidencias de suelo. Aún paciencia, no es necesario precipitarse y anticipar el suelo. Podemos estar ante una oportunidad de compra histórica, de esas que pocas veces más vamos a poder ver en nuestra vida como inversores, sobre todo para aquellos que traten de exprimir las tendencias a plazos largos, por lo que debemos estar preparados. A buen seguro que esta crisis, como todas las anteriores, será superada. No me cabe duda.

Mucha suerte a todos, y sobre todo cuídense.



.

Comentarios