Cuide su dinero como si fuera suyo, no como si fuera Warren Buffet gestionando miles de millones



Han pasado 12 años desde la última gran crisis, una crisis financiera que tambaleó los cimientos de nuestro sistema del bienestar y que visto en perspectiva y con lo que han subido las bolsas en los últimos años, sobre todo en EEUU, nos deja una sensación de que Wall Street puede con todo, es imparable, y que esto será otra simple china en el zapato que, como todas las crisis anteriores, más pronto que tarde, superaremos. La crisis de 2008 no fue la de 1929, gracias a Dios, pero no por eso dejó de ser una crisis muy dañina que dejó fuera para siempre a miles de inversores y empresarios que sufrieron durísimas pérdidas. Ya nadie se acuerda de ellos. Parece que esa enseñanza se ha olvidado, mientras los grandes fondos y gestores ahí siguen, en escena, en buena medida porque tienen colchón para asumirlo prácticamente todo.

Soy optimista por naturaleza, y esta crisis, como todas las anteriores tampoco dudo de que la superaremos, pero el rebote de las últimas semanas tras las brutales caídas de marzo me deja un cierto sabor agridulce y de preocupación. No por el rebote, no me malinterpreten, sino porque detecto en el ambiente cierta complacencia y confianza en que si no hemos visto mínimos estos no pueden estar muy lejos. Puede ser, ¿quién sabe? pero por favor no se confíen, ni ahora ni nunca. De hecho, escribí recientemente un artículo en el que planteaba que este crash sería una oportunidad histórica que podría dejarnos un suelo de mercado sostenible por muchos años. Pueden verlo aquí. ¿Estaremos por encima del techo Covid 2020 dentro de tres/cuatro años? Muy probablemente, incluso quizás antes.

De este modo son ya muchos los que se suben al carro de la tendencia de largo plazo sin ser realmente largoplacistas y hacen compras sin paracaídas, sin stop, o aguantan todas sus posiciones con mucho dolor, y de ahí viene mi sabor agridulce ¿Nosotros, los pequeños ahorradores o inversores, tenemos colchón para asumirlo todo?

Warren Buffet es un genio, nadie lo duda, Peter Lynch también, Charlie Munger, Francisco Paramés…………. y desde luego debemos escucharlos para aprender de su experiencia, su sabiduría e incluso de su humildad, pero debemos tener mucho cuidado al trasladar sus enseñanzas a nuestras circunstancias. Yo soy yo y mis circunstancias, que diría el también gran Ortega y Gasset. 

Se ha instalado en el mercado una cultura value que diviniza a estos grandes gestores y que ha calado en muchísima gente. Son muchos los recién llegados al mercado en la última década que no han sufrido en sus carnes un gran proceso bajista, que incluso ya gestionan importantes sumas de terceros, y que repiten hasta la saciedad sus mensajes más simples, pero no desde luego la profundidad de su conocimiento. Se ha instalado de este modo un mensaje largoplacista generalizado que insiste en que aquel que invierta en bolsa debe de estar dispuesto a asumir de vez en cuando grandes pérdidas. Esa mítica frase de Warren Buffet “a menos que puedas ver tus acciones caer un 50% sin que te cause un ataque de pánico, no deberías invertir en el mercado bursátil”, a mi modo de ver, malinterpretada puede ser muy dañina. Si son inversores de largo plazo, y eso forma parte de su plan de trading al poseer una acción, o les gestiona su dinero Warren Buffet, enhorabuena, pero por favor no se conviertan en largoplacistas sin serlo, confiando en la esperanza de que recuperarán sus pérdidas y asumiendo que deben aguantarlo todo por mucho dolor que les produzca. Eso no es ser fuerte psicológicamente, eso tiene otro nombre. Hay empresas que incluso no se recuperán nunca. Tampoco corran tras los precios con la liquidez que tengan para promediar o por el miedo a perderse la próxima gran subida. Por favor, pongamos las cosas en contexto. La bolsa no es predecir, pero tampoco es entrar a ciegas asumiendo stops que aún pueden estar muy lejos, porque entiendo que la mayoría de los mortales no tenemos recursos ilimitados, ni tiempo ni dinero, y el cementerio bursátil está lleno de inversores que confiaron ciegamente en el largo plazo. Un inversor de corto plazo sin experiencia es bastante probable que pierda su dinero en muy poco tiempo, pero un inversor de largo plazo sin mucha experiencia tiene muchas papeletas para acabar igual en pocos años, aún contando con la fortuna de coger un ciclo alcista de por medio. Si gestiona su propio dinero, si no tiene ideas propias y un sólido plan de inversión, lo siento, pero está muerto bursátilmente hablando. Quien diga que esto es fácil le está engañando, y tener fe ciega en los mensajes de los oráculos, en este caso en el de Omaha, como se le conoce a Warren Buffet, es justificar nuestras pérdidas, no se engañen. Desde luego el bueno de Warren u otros no tienen la culpa de malinterpretaciones. Cada uno es responsable de sus propias decisiones y eso es lo primero que debemos aprender en el mercado.

Recuerden que cuesta mucho construir una cartera o un sistema sólido de inversión, y arruinarlo pueden ser apenas unas sesiones. Por favor, no se quede fuera de juego, sea cual sea su horizonte temporal de inversión. Ser inversor es una carrera de fondo y para tener opciones de ser rentable lo primero es proteger nuestro capital para poder seguir disputando la carrera. Cuide su dinero como si fuera suyo, no como si fuera Warren Buffet gestionando miles de millones. 

No se trata de predecir y tener razón, pero el timing es importante, sobre todo para los mortales. Los alcistas han venido teniendo el control en la última década y lo que ha sucedido estos meses es que lo han perdido. Ahora hay inestabilidad, lucha de fuerzas entre bajistas y alcistas y hasta que los alcistas vuelvan a tomar el mando con claridad llevará su tiempo.

El rebote de las últimas semanas y la reducción de volatilidad nos puede servir para hacer balance de daños en las carteras, balance de situación, valoración de riesgos, para plantearse aprovechar para cerrar aquello que haya mostrado especial debilidad y de mantener aquello que siga mostrando mayor fortaleza relativa. Si el mercado decide subir, más y más, ya habrá tiempo de aprovechar eventuales consolidaciones para aumentar exposición, pero lo más importante es hacer lo correcto, y eso es tener un plan de acción y no poner en jaque nuestra supervivencia como inversores.

En el crash de 1987 el Dow Jones retrocedió un 50% de Fibonacci de todo el tramo alcista previo y registró caídas del del 41% en apenas dos meses.

Dow Jones Mensual Crash de 1987



Dow Jones Mensual Crash 2020

Ahora el Dow Jones Industriales ya ha retrocedido también casi el 50% Fibo de toda la subida originada en los mínimos de 2009 con caídas de máximo a mínimo del 38%. ¿Se parece mucho verdad? ¿Podría ser suficiente? Sí, podría, pero de momento no tenemos ningún argumento sólido para pensar en que hemos visto un suelo sostenible. Se está corrigiendo la extrema sobreventa, pero debemos seguir considerando que estamos ante una simple tregua bajista y que nada podría impedir que el Dow Jones, una vez que concluya el actual rebote, siga bajando hacia los mínimos de la corrección de 2015 y primeros de 2016. Por eso insisto, sean honestos con ustedes mismos y en vuestro fuero interno debatan si están dispuestos a asumir ese riesgo, si es razonable y si pueden permitírselo.
Superciclo Dow Jones Mensual


Como decía el mítico Fran Furillo, “tengan cuidado ahí fuera".

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