Un ojo puesto en el sector bancario y financiero

Un gran nubarrón cierne sobre esta crisis si la fase de estabilización se retrasa o alarga en demasía, o si incluso tenemos que hacer recurrentes confinamientos hasta que se encuentre una vacuna, lo que podría acabar arrastrando al sector financiero y desencadenar la tormenta perfecta.

Creo positivamente que la ciencia no tardará en encontrar solución, pero nuestro deber como inversores es intentar contemplar todos los escenarios posibles sin cerrar los ojos. No se trata de adivinar el futuro, pero sí de estar preparados para poder adaptarnos con cierta celeridad si llega el caso. En estos momentos puede ser decisiva la participación del sector bancario y financiero como punta de lanza para reactivar la economía, como vehículos transmisores de los extraordinarios estímulos monetarios y fiscales tomados por las instituciones.

Si préstamos atención al Dow Jones Banks Index y Dow Jones Financial Index podemos obtener pistas sobre su salud. En Europa ya les digo que es realmente tentador cerrar los ojos a la realidad, porque el panorama es ciertamente desolador.

El Dow Jones Banks cayó nada menos que un 86% en la histórica crisis de 2008 y ha estado a punto de recuperar los máximos que dejó entonces. Desde los mínimos de 2009 ha subido un 568% hasta el techo de este 2020, más de lo que ha subido porcentualmente el Dow Jones industriales, un 357%. Podemos decir que ha mostrado una destacable fortaleza en esta última década, algo muy distinto a lo visto en el sector bancario europeo, que no levanta cabeza. Tomando como referencia el índice Eurostoxx 600 Banks (SX7P) se encuentra ya en los mínimos de 2009, por lo que podemos hablar perfectamente de una extraordinaria debilidad y de una década pérdida que podría alargarse unos cuantos años más. 

Dow Jones U.S Banks Semanal

Indice Stoxx 600 Banks semanal

El Dow Jones Index Banks después de partir la directriz alcista que guiaba las alzas ha corregido ya prácticamente un clásico retroceso 61,8% de Fibonacci de todo el gran tramo ascendente originado en 2009, y más importante, ha puesto a prueba la zona de soporte intermedia de los 250 puntos, los mínimos de la corrección de 2016 y antigua resistencia superada en 2013. Su mantenimiento sería un argumento a añadir a la posibilidad de haber visto ya un suelo generalizado en la renta variable global, algo que por el momento no contemplo. Su pérdida no sería desde luego buena noticia.


 Cabe destacar que las dos grandes correcciones de la subida originada en 2011 hasta hacer techo han sido prácticamente idénticas, de aproximadamente el 29% en 2015 y 2018. La pérdida precisamente de los mínimos de 2018 ha confirmado un patrón de giro en forma de doble techo y ya ha prácticamente alcanzado su objetivo teórico mínimo extendiendo su amplitud con caídas del 50% desde máximos a mínimos. Tengan en cuenta que para recuperar ese 50% es necesario que suba un 100%, por lo que es siempre muy importante recordar a la hora de controlar el riesgo que las pérdidas y ganancias no son lineales. Cuando hablamos de pérdidas hasta el 10-15% el efecto exponencial de las pérdidas no se aprecia, pero a partir de ahí ya el asunto se complica. Bien puede servir de ejemplo lo visto en la última decada. No ha logrado recuperar un 86% de caídas con una revalorización del 568% desde los mínimos de 2009, luego cuidado con eso de sentarse en las inversiones y mantener, puesto que ni tenemos recursos ilimitados en términos monetarios ni de tiempo. No somos ni multimillonarios como Warren Buffet, ni somos inmortales. 
 

Siguiendo con el tema que nos ocupa, en las últimas semanas el Dow Jones Index Banks desarrolla un rebote, que sigue vivo, pero que ni siquiera ha alcanzado aun el nivel 38,2% de recuperación de Fibonacci, los 361 puntos, lo que sugiere debilidad relativa viendo que los principales índices de referencia estadounidenses han recuperado ya más de la mitad, destacando en mayor medida por su fortaleza el índice tecnológico Nasdaq 100. Por encima aparece un hueco semanal bajista como resistencia abierto desde los 387 puntos. Mientras no lo supere no podremos hablar de fortaleza que aleje los riesgos de ver nuevos mínimos decrecientes. Hasta el momento solo podemos hablar de que estamos ante un clásico pull back o vuelta atrás hacia soportes cedidos, ahora resistencias, para retomar las caídas, por lo que no confiaría en que hemos visto un suelo sostenible aun habiendo alcanzado el objetivo bajista de la figura en forma de doble techo. 

Dow Jones U.S Banks Diario

Ceder los mínimos de 2016 abriría la puerta a una corrección más profunda, a caídas que no encontrarían un objetivo destacable hasta el entorno de los 205 puntos. Hablamos de una caída adicional del 20% desde los recientes 260 puntos o del 60% desde los 525 puntos marcados como techo. En ese caso en los principales índices de referencia veríamos probablemente un retesteo de los mínimos de marzo y el riesgo de ver nuevos mínimos decrecientes aumentaría.

En el más corto plazo el rebote sigue vivo tras las subidas del viernes, pero si cede los 293 puntos mucho me temo que veríamos otro hachazo bajista. Por tanto, es un nivel a vigilar en próximas sesiones.

El caso del Dow Jones Financial Index es muy similar, con la diferencia de que muestra mayor fortaleza relativa. Sí ha logrado en este caso situarse sobre los máximos de la crisis de 2009 con subidas acumuladas del 510% desde los 115 puntos, corrige la mitad de la subida y aún tiene cierto margen hasta los mínimos de la corrección de 2016 y el 61,8% de retroceso de Fibonacci. Su alcance podría coincidir con la tangencia del soporte decreciente que muestro en el chart adjunto, que sería análogo a caídas en el S&P hasta los 2.030 puntos, caídas hasta el 50% de retroceso de toda la subida originada desde los 666 puntos.



Dow Jones U.S Finacials
S&P 500 Semanal

Por tanto, si como creo esta crisis va a dejarnos un suelo muy importante y sostenible para muchos años (les recomiendo este análisis anterior), entiendo que no es necesario tener excesiva prisa por querer subirnos a un potencial tren alcista. Me parece del todo precipitado considerar que hemos visto lo peor de la crisis y un suelo sostenible. Incluso si así fuera, ya habrá tiempo de aumentar exposición, aunque sea a precios superiores con mayores garantías y stops más ajustados que los que encontramos en la actualidad en tierra de nadie, en mitad del bien y del mal.

Estamos ante una corrección de parte de las subidas de más de una década. Si ya reanuda la tendencia estaríamos ante la recuperación y reanudación de tendencia más rápida de la historia. Parece poco probable que en el mejor de los casos no consuma más tiempo. La subida desde los mínimos de 2009 sería una gran onda A, ahora estaríamos en una onda B, que puede llevarse buena parte de las subidas previas, y espero grandes subidas en años venideros. Estaríamos ante una corrección que nos traslada a situaciones similares en 1937 y 1987. La historia no se repite, pero rima. 



"Well, I would say basically we're like the captain of a ship when the worst typhoon that's ever happened comes, We just want to get through the typhoon, and we'd rather come out of it with a whole lot of liquidity. We're not playing," Charlie Munger

¿Quién sabe lo que sucederá? Lo más importante a día de hoy, como siempre, es la vida, y esperemos que esta pesadilla pase pronto.

¡Cuídense!

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